Cuando viajamos a Menorca nos dimos cuenta de que no tienes que plantarte en la otra punta del mundo para conocer un verdadero paraíso. Rodeada de las aguas turquesas del Mediterráneo, esta isla de 47 km por 17 km hace que descubras playas de película muy distintas unas de otras.

Hay dos formas de ver Menorca, una es ir a los lugares más turísticos y otra es alquilar un coche y perderse por la isla y por los caminos de tierra que te acaban llevando a calas recónditas en las que se puede disfrutar de la brisa y la soledad.

Nosotros estuvimos algo más de una semana y no nos sobraron días para alucinar con las maravillas que este trozo de tierra en medio del mar tiene para ofrecer. No sólo las costas, sino que cada paseo, cada pueblo y cada persona que te encuentras hacen que tu experiencia sea de lo más especial. Por no hablar de cada bocado que probamos en cada uno de los restaurantes que visitamos.

Por lo general las playas del sur suelen ser más llanas de arena blanca y muchas arboledas a su alrededor. Las calas del norte tiran a ser de arena rojiza con más rocas y menos vegetación.

A modo de nota rápida, estas playas no cuentan con bares ni hoteles cercanos, ¡y no olvides llevar zapatillas de deporte y bastante agua! Para acceder a ellas se necesita llegar en coche hasta que el camino te lo permita, y después un buen pateo campo a través. Eso sí, merece la pena llegar a una de esas playas y encontrarla sin apenas gente.

Estas son sólo algunas de las que visitamos y que más nos gustaron, pero invitamos a que te pierdas por la isla y descubras muchas más, ¡son todas increíbles!

 

CALA PREGONDA

Playa situada al Norte de la isla en medio de la nada. Una vez dejas el coche el peregrinaje dura unos 45 minutos, incluyendo subir colinas rocosas bajo el sol, así que busca algo para cubrirte la cabeza y a darle a la pata, ¡seguro que cuando llegues lo que más te apetece es un buen chapuzón refrescante.

Menorca
Menorca

Una vez allí, el paisaje  es muy distinto de lo que se pueda imaginar como una playa en el Mediterráneo. ´Esta se encuentra rodeada por formaciones de piedras rojizas y aguas sin apenas oleaje. 

Si a eso le añades que suele estar bastante vacía vas a pensar que te estás bañando en Marte.

Menorca

 

CALA TURQUETA

Una de las perlas del Sur. Es una playa virgen de arena blanca y aguas del color de su nombre sin nada que envidiarle a una del Caribe. 

Está al Suroeste de la isla y el acceso es de los más fáciles dentro de la lista que dejamos, no hay que andar más de quince minutos desde el parking por un camino de pinares bien indicado. Lo cual la hace bastante más turísitca, pero aún así merece la pena pasarse y disfrutar de las maravillosas vistas que tiene para ofrecer y darte un chapuzón en esas aguas tan cristalinas.

Menorca
Menorca

 

CALA BLANCA

Pequeño golfo flanqueado por pequeños acantilados al Oeste de Menorca, muy cerquita de Ciutadela.

Esta cala no suele ser una de las solitarias por su fácil acceso con una carretera que pasa justo al lado y porque está rodeada de una urbanización. Aún así sigue mereciendo la pena visitarla y disfrutar de una cerveza en uno de los restaurantes que hay sobre los pequeños acantilados. ¡Nosotros nos comimos la paella más rica de Menorca en el restaurante Miramar con unas vistas increíbles!

Menorca

 

CALA EN BRUT

El lugar perfecto para los que prefieran divertirse en el agua o saltar a ella en vez de pasar las horas vuelta y vuelta al sol. Esta cala está al Oeste de Menorca, muy cerquita de Ciutadela, y es bastante peculiar ya que no tiene playa, sino acantilados de distintos niveles de altura desde los que se accede al mar saltando o bajando por escaleras.

El oleaje es bastante suave ya que las rocas lo frenan bastante y se pueden ver muchos bancos enormes de peces paseando a sus anchas. Confiésalo, siempre has querido sentirte Ariel nadando entre peces.

Menorca

 

CALA ES TALAIER

Tuvimos que atravesar bosques de pinares y cuestas para llegar, eso sí, la caminata mereció la pena porque cuando llegamos allí teníamos la cala entera para nosotros!

Se encuentra al Sur de Ciutadela y está un poco escondida rodeada de pinos, lo que la hace bastante acogedora. Nosotros nos llevamos la cena en las mochilas e improvisamos un pic nic de lo más apetecible viendo el atardecer. Todo un gustazo sin tener a nadie alrededor, con el mar ante tus ojos y un bosque de pinos detrás. No está nada mal, eh?

Menorca

 

PLAYA DE SAN ADEODATO

Esta larga playa se encuentra en el Sur y forma parte de la localidad de Es Migjorn Gran. Para llegar a ella se tiene que pasar por la plata de Santo Tomás.

Es un sitio perfecto para dar un largo paseo al atardecer y disfrutar de un cielo anaranjado. El día que nosotros fuimos había bastante oleaje, lo cual es bastante poco común respecto al resto de playas que visitamos. 

Una cosa que nos llamó la atención es que para que el agua empezase a cubrirte teníamos que ir bastante hacia dentro en el mar, puede que porque la marea al atardecer había cambiado.

Menorca

 

CALA DEL PILAR

Al norte de Menorca, ésta es una de de esas playas de arena roja en las que un baño de barro no le viene nada mal a tu piel.

La Cala del pilar está normalmente casi vacía ya que la caminata es bastante larga a través de las montañas y bosques de pinares, pero desde los primeros tramos del camino las vistas merecen la pena y te conquista antes de llegar.

Menorca

Una vez llegas al nivel del mar hay otro caminito bastante angosto que te dirige a la playa y una vez llegas… A disfrutar del contraste de las aguas totalmente turquesas con el rojizo de la arena. Nos llamó la atención el poquísimo oleaje que había el día que fuimos, el mar estaba totalmente en calma, dando la sensaci;on de estar en una piscina. Así que aprovechamos para tumbarnos en la orilla en remojo a tostarnos al sol tras un buen baño de barro.

Así que sí, tras este pequeño tour por algunas de las costas de esta isla puedes deducir que acabamos completamente enamorados de sus aguas turquesas, de sus atardeceres y hasta de las piedras de sus acantilados. Menorca fue un lugar que nos sorprendió muy positivamente y que estamos seguros de que volveremos a visitar más pronto que tarde.

Menorca

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Mis favoritas son Cala en Brut y Cala Pregonda. Me ha encantado leer vuestro post y recordar mi viaje a Menorca.
    Nosotros nos alojamos en Cala Blanca y acertamos. Es un buen punto de partida para recorrer la isla.
    Eso si, nos fue imposible ir a Cala Turqueta, el parking completo a cualquier hora del dia a pesar de que era ya Octubre.

    1. Antonio Jimenez

      ¡Hola Laura! ¡Muchas gracias por tu comentario! ¡Qué alegría que te haya gustado nuestro comentario! Cala blanca fue sin duda un lugar mágico y donde hemos comido la mejor paella de nuestra vida creo yo. Nosotros fuimos en Junio e intentamos madrugar y por suerte nos ahorramos bastante congestión de gente (el madrugar también ayuda mucho). Un abrazo enorme!!

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