LAGO TITISEE
Lo más recomendable es ir en coche ya que te permite plena libertad para disfrutar de los pequeños pueblos de esta región. Por la zona noreste de este lago hay un pequeño pueblecito y a su entrado hay un aparcamiento público donde siempre suele haber espacio que se llama Parking – Lot Titisee Lake. Lo primero que verás son enormes tiendas de madera de relojes cucos y souvenirs la zona de hoteles y restaurantes que suelen tener enormes cristaleras desde los que puedes tomarte un chocolate caliente e hincarle el diente a una tarta de la selva negra mientras le regalas a tus retinas vistas alucinantes.
La calma que se respira en esta zona es perfecta para un día de relax. A nosotros nos encanta pasear por el borde este del lago y disfrutar de las vistas que son siempre alucinantes. El agua suele congelarse en invierno y hacer las veces de piscina natural en verano. Si sigues caminando por la orilla se llega al camino de Seestrabe, con una explanada enorme de nieve y unos pinares muy impresionantes.
Lo más recomendable es ir en coche ya que te permite plena libertad para disfrutar de los pequeños pueblos de esta región. Por la zona noreste de este lago hay un pequeño pueblecito y a su entrado hay un aparcamiento público donde siempre suele haber espacio que se llama Parking – Lot Titisee Lake. Lo primero que verás son enormes tiendas de madera de relojes cucos y souvenirs la zona de hoteles y restaurantes que suelen tener enormes cristaleras desde los que puedes tomarte un chocolate caliente e hincarle el diente a una tarta de la selva negra mientras le regalas a tus retinas vistas alucinantes.
La calma que se respira en esta zona es perfecta para un día de relax. A nosotros nos encanta pasear por el borde este del lago y disfrutar de las vistas que son siempre alucinantes. El agua suele congelarse en invierno y hacer las veces de piscina natural en verano. Si sigues caminando por la orilla se llega al camino de Seestrabe, con una explanada enorme de nieve y unos pinares muy impresionantes.
Lo más recomendable es ir en coche ya que te permite plena libertad para disfrutar de los pequeños pueblos de esta región. Por la zona noreste de este lago hay un pequeño pueblecito y a su entrado hay un aparcamiento público donde siempre suele haber espacio que se llama Parking – Lot Titisee Lake. Lo primero que verás son enormes tiendas de madera de relojes cucos y souvenirs la zona de hoteles y restaurantes que suelen tener enormes cristaleras desde los que puedes tomarte un chocolate caliente e hincarle el diente a una tarta de la selva negra mientras le regalas a tus retinas vistas alucinantes.
La calma que se respira en esta zona es perfecta para un día de relax. A nosotros nos encanta pasear por el borde este del lago y disfrutar de las vistas que son siempre alucinantes. El agua suele congelarse en invierno y hacer las veces de piscina natural en verano. Si sigues caminando por la orilla se llega al camino de Seestrabe, con una explanada enorme de nieve y unos pinares muy impresionantes.
BALNEARIO EN LA NIEVE
Otra opción que nos encanta cuando queremos relajarnos del todo es pasar un día en un balneario que está justo al lado del pueblo de Titisee. Este sitio se llama Badeparadies Black Forest, el precio por un día entero es de 31 euros e incluye la zona de aguas termales. Al llegar te dan una pulsera electrónica que le llevas puesta durante todo el día que te hace la vida muy fácil, hace de llave para abrir y cerrar las taquillas y a la hora de pedir comida o bebida en cualquiera de los bares te lo añaden a la pulsera y se cobra al final del día al hacer el check out.
Este lugar es famoso por hacer sentirte que estás en una zona tropical en medio de la nieve. Al ser pleno invierno cuando fuimos éramos un poco escépticos a que eso fuese así. Pero de pronto nos vimos bañador y bikini puestos disfrutando de un día super soleado rodeados de palmeras en medio de la nieve.
Suena contradictorio, ¿verdad? Pues no sólo estás en una burbuja gigante tomando cócteles en el agua cual buen resort caribeño, sino que también esta maravilla de sitio tiene aguas termales relajantes con distintas temperaturas y densidades de sal. Y ahí no acabó nuestra sorpresa, hay una zona enorme y apartada donde encuentras todo tipo de diversión para todos los gustos, desde piscinas de olas a toboganes de todo tipo y diseños.
Lo mejor llega cuando decides salir a la zona exterior, para lo cual no tienes que salir del agua, y te encuentras nadando en la piscina calentita donde te puedes tumbar con los chorritos de masaje en tu espalda y disfrutar del sol o las estrellas (porque está abierto hasta las once) tomándote una piña colada. Es muy curioso cómo se está tan calentito dentro del agua y al mismo tiempo tu cabeza y cuello sienten la temperatura a bajo cero que hay en el exterior con vistas a las enormes montañas nevadas de la Selva Negra.
Suena contradictorio, ¿verdad? Pues no sólo estás en una burbuja gigante tomando cócteles en el agua cual buen resort caribeño, sino que también esta maravilla de sitio tiene aguas termales relajantes con distintas temperaturas y densidades de sal. Y ahí no acabó nuestra sorpresa, hay una zona enorme y apartada donde encuentras todo tipo de diversión para todos los gustos, desde piscinas de olas a toboganes de todo tipo y diseños.
Lo mejor llega cuando decides salir a la zona exterior, para lo cual no tienes que salir del agua, y te encuentras nadando en la piscina calentita donde te puedes tumbar con los chorritos de masaje en tu espalda y disfrutar del sol o las estrellas (porque está abierto hasta las once) tomándote una piña colada. Es muy curioso cómo se está tan calentito dentro del agua y al mismo tiempo tu cabeza y cuello sienten la temperatura a bajo cero que hay en el exterior con vistas a las enormes montañas nevadas de la Selva Negra.
TIRO CON ARCO
Nosotros que somos de probar todo lo que se nos proponga nos lanzamos a hacer el Robin Hood en un club de tiro con arco en Singen, una pequeña ciudad en la zona sur de Baden-Württemberg.
Nos llamó mucho la atención que este deporte está bastante extendido en esta zona y puedes encontrar clubs por casi todas las ciudades y pueblos. La experiencia nos gustó mucho y acabamos siendo bastante competitivos para ganar, pero eso de tirar al centro de la diana es más complicado de lo que parece y las mayorías de las flechas acabaron en sin ni siquiera acercarse al objetivo.
Por suerte no agujereamos nada vivo y es algo que recomendamos probar. Nosotros seguiremos intentándolo la próxima vez que vayamos, a ver si conseguimos concentrarnos y relajarnos al mismo tiempo para mandar la flecha al sitio correcto.
ESTAR EN CONTACTO CON LA FAUNA
Si te gustan los animales y andas unos días por esta zona un plan que no te puedes perder es ir a alguna granja o vaqueriza en las que puedes probar leche fresca.
Nosotros visitamos un día la granja Lochmüle a las afueras de un pueblo llamado Eigeltingen. La entrada es gratuita y el recinto es muy grande. La mayoría de los animales están sueltos y puedes encontrar desde caballos y cerdos, a pavos reales y cabras. Cuando fuimos decidimos comer en el restaurante de la granja, que está a la entrada del recinto. En la carta hay carnes a la brasa y comida típica alemana. Nosotros elegimos la segunda opción y todo estaba riquísimo. El precio del restaurante es más bien alto, pero merece la pena por la calidad de la comida y el ambiente tan acogedor.
Y si eres fan de la leche un sitio perfecto para disfrutar de un buen vasito es irte a una vaqueriza y disfrutar de un trago de leche fresca. En Ramsen, un pueblecito que hay justo en la frontera con Suiza, hay una que se puede visitar de forma gratuita. Algo que nos pareció curioso es que hay una especie de máquina expendedora de leche fresca por si te apetece llevarte una botella. A nosotros nos encantó tanto el sabor como el lugar tan pintoresco y es una actividad que no te quita mucho tiempo si vas con la agenda apretada.
FLOHMARKTS
Así se le llaman a unos mercados que se montan los fines de semana en explanadas. En los puestecitos están las personas locales vendiendo las cosas que ya no necesita. Sí, has entendido bien, cuando alguien no quiere algún objeto por más tiempo lo pone a la venta en su flohmarkt municipal.
Dar una vuelta por los stands es toda una aventura en la que puedes encontrar cualquier cosa. Desde muñecas antiguas a piezas de vajillas y cubertería e incluso muebles. Los flohmarkts aparte de ser bazares forman parte una gran tradición y parte de ello es el regateo. Si sabes cómo negociar puedes conseguir precios muy buenos.
Como dato curioso, a veces se puede encontrar entre los puestecitos piezas de porcelana, antigüedades de decoración o relojes de mucho valor a los que los dueños no les dan importancia y los venden por auténticas gangas.
Nosotros no hemos visitado muchos flohmarkts, pero cada vez que vamos pasamos muy buen rato y siempre acabamos comprando algo. Nuestros favoritos son el de Radolfzel y el de Sotckach, ambos pueblos están situados en el sur de la región de Baden-Württemberg.