Nada más entrar al recinto la piscina rodeada de palmeras y plantas tropicales, el azul intenso del agua contrastando con los colores de las flores y los tonos claros de los cottages hacen una combinación ideal para tus ojos.
Cada suite está decorada de forma exquisita y sencilla a la vez con materiales de primera calidad en la que el blanco y la madera clara son los protagonistas. La mejor forma de definir la sensación es la de amplitud por los techos altísimos de forma curva y las cristaleras a ambos lados de la habitación, una por la que se entra al cottage y la otra por la que se accede al cuarto de baño, que es completamente exterior.
Y sí, quién diría que el baño podría ser la parte más espectacular de un alojamiento, pero es que en Bali en eso son expertos, y este es uno de nuestros favoritos de todos los que hemos estado. Una enorme bañera rodeada de plantas tropicales es lo primero a lo que se te van los ojos, y cuando se te pasa el primer instinto de querer saltar a darte un baño al aire libre te fijas en los demás detalles y alucinas.