Londres en 3 días
Cuando pensamos en Londres se nos suelen venir a la cabeza lugares como Picadilly Circus, el famoso London Eye y los autobuses rojos, ¡pero esta ciudad es mucho más que eso! Nosotros solemos recibir bastantes visitas y a estas alturas, tras casi cinco años por estas tierras, prácticamente tenemos un recorrido establecido de unos tres días para los que vienen la primera vez con ganas de hacer el guiri. A veces hasta nos sale modo guión las cosas que contamos en los mismos lugares y por unos días nos sentimos guías turísticos (lo cual es bastante divertido, eh? (Siempre que las visitas no vengan en pleno invierno…).
Nosotros somos más de patearnos los sitios en vez de coger bus o metro. Nos gusta descubrir por el camino lugares que no aparecen en la guía y que al final siempre marcan tu experiencia del viaje, así que si estás pensando en venir a Londres de visita por unos días ponte unas zapatillas cómodas y únete a este recorrido que tiene la mayoría de los puntos más turísticos organizados de manera que se pueda hacer andando y de la mejor manera según su situación.
Día 1
Te recomendamos empezar en Tower Hill Station (Líneas de Tube District y Circle) para comenzar a la altura de la Torre de Londres como buena oportunidad para conocer una de las fortalezas más antiguas de Londres y su historia.
Ahora nos cruzaremos de orilla y para ello pasaremos por el puente más famoso de toda la ciudad, el Tower Bridge. Esta enorme pasarela levadiza de casi 250 metros que cruza el Támesis desde que se levantó en 1894 es todo un icono para todo el que viene. Las vistas de la City (la zona financiera) desde la otra orilla son bastante alucinantes.
Una vez cruzado el puente lo mejor es dar un paseo por la ribera hasta la zona del Parlamento, pero esto es más de hora y media de caminata sin parar y ¡con muchas cosas interesantes por el trayecto!
Recomendamos hacer el primer alto en el camino en London Bridge (el siguiente puente al Tower Bridge) donde encontrarás el Borough Market, un mercado de comida y flores de más de 800 años de antigüedad, siendo uno de los más grandes y reconocidos de la ciudad.
Prepárate para que se te haga la boca agua porque tiene una parte de comida internacional de todo tipo. Nuestra debilidad son los puestecitos de queso y los de pan, y si eres goloso, no te puedes perder los brownies de cualquiera de los stands de dulces.
Repuestos de energía continuamos el paseo bordeando el río y llegamos a la altura del Shakespeare’s Globe, una réplica del Globe Theatre, levantado en 1599 con Shakespeare como socio. Y a unos metros de éste encontramos el Tate Modern, uno de los museos de arte moderno y contemporáneo más grandes del mundo. La gente lo adora o lo odia, nosotros somos fanes de algunas de sus exposiciones temporales. La entrada a este museo es gratis pero las exposiciones temporales tienen un precio distinto cada una.
Justo en frente, en la otra orilla y a la misma altura, está la famosa St Paul Cathedral, y si vas con tiempo de sobra recomendamos que te cruces el Millennium Bridge, un puente que lleva directo a la catedral, y entres a echarle un vistazo y flipar en la galería de los susurros y con las vistas desde lo alto de su cúpula. A nosotros nos sorprendió muy positivamente la primera vez que fuimos.
Si continuamos bordeando el río, la zona de South Bank tiene muchísimos bares y cafeterías en las que echar un descanso de tanto andar. No importa si es invierno o verano, esa zona tiene muchísimo ambiente y a veces hay conciertos que te encuentras junto al National Theatre, a la altura del Waterloo Bridge.
Tras dejar atrás esa zona empezamos a avistar la silueta del Parlamento en la otra orilla, y así llegamos a estar justo debajo de uno de los miradores más famosos del mundo, el London Eye (que no, ¡no es una noria!). Si quieres disfrutar de las vistas del London Eye compra las entradas por avanzado para evitar una cola de más de una hora. El precio varía de dónde la compres y de si va dentro de algún paquete de lugares turísticos.
Desde ahí, el Westminster Bridge nos lleva directos a la infancia recordando la peli de Peter Pan a los pies del Big Ben, uno de los mayores iconos de esta ciudad. La torre de casi 100 metro de altura con los cuatro relojes se construyeron a mediados del siglo XIX.
Para terminar este día tan repletito está la Westminster Abbey, a unos pasos del Big Ben, esta abadía gótica es lugar de coronaciones y bodas reales, ¡un ¨must to¨para los fanes de la monarquía inglesa! La entrada suele rondar las 16 libras pero hay veces en las que es gratuita para todos aquellos que quieran entrar a misa.
Día 2
Para comenzar otro día de turisteo un lugar muy icónico es Covent Garden, un mercado muy famoso que se ha convertido en todo un icono y que está rodeado de un ambiente maravilloso con sus puestos de bisutería hecha a mano y cafeterías.
Para llegar al primer punto de este día sólo hay que bajarse en la para de metro llamada ¨Covent Garden¨, ¡no hay pérdida! La historia de esta zona ha dado desde mercados de frutas hasta huertas comunes. En 1980 abrió como un pequeño centro comercial y a día de hoy es uno de los puntos turísticos más entrañables de Londres por mantener el encanto de antaño.
Y a unos cinco minutos andando hacia el oeste llegamos a Trafalgar Square. Con vistas al Big Ben, ésta es una de las plazas más famosas de la ciudad. El nombre de este lugar conmemora la batalla de Trafalgar que se libró a principios del siglo XIX y en la que la marina inglesa derrotó al ejército español. Esta contienda fue liderada por el almirante Lord Nelson, al que nos encontramos formato estatua sobre una columna de casi 45 metros escoltado por cuatro leones enormes que a día de hoy han quedado para que la gente se suba en ellos a echarse fotos.
La escalinata de Trafalgar Square conduce a las puertas de la National Gallery, una enorme pinacoteca donde hay obras de algunos de los pintores más famosos de la historia. Algunos de los artistas españoles que podemos encontrar en esta galería son Goya, Velázquez o El Greco. Incluso si no eres aficionado a la pintura merece la pena asomarse al hall central, el cual es una pasada.
Y tras tanto cuadro toca ahora la parte más “royal” de tus días en Londres dejándote caer por el Buckingham Palace, a unos diez minutos andando desde la National Gallery a través de The Mall, dejando a la izquierda St James’s Park. A nosotros personalmente es uno de esos lugares turísticos de Londres que menos nos llaman la atención. El Victoria Memorial es la antesala al enorme palacio, que suele tener a algunos soldados enfundados en trajes antiguos de militares y esos sombreros-gatos que son todo un icono inglés.
Atraviesa Green Park para llegar a Picadilly Circus, esa plaza con pantallas gigantes que tanto llama la atención de visitantes (nosotros pensamos que es una mini imitación de Times Square en Nueva York). Si eres de los que les gusta los musicales estás en el sitio apropiado. Déjate perder por la zona de Leicester Sq y métete en alguno de los teatros. Uno de nuestros favoritos es Motown, 100% recomendable si te gusta la música setentera funk, ¡chute de buen rollo y energía asegurada!
Si las compras son lo tuyo termina el día por Regent Street y Oxford Street, que pillan muy a mano de Picadilly y ¡es una zona perfecta para darle rienda suelta a la tarjeta! Selfridges es uno de los grandes almacenes más famosos de esta zona en los que puedes comprar desde prendas de vestir hasta tomar un ¨afternoon tea¨ en la lujosa terraza de la azotea con vistas a Mayfair
Día 3
Para comenzar la mañana, te recomendamos un buen paseo por Hyde Park (sin lluvia y frío casi que mejor…!). Éste es el parque más famoso de Londres y uno de los más grandes. Está justo al lado de Marble Arch, al principio de la calle de Oxford Street. Este parque abarca hasta casi Notting Hill por su parte oeste, donde están los jardines de Kensington.
Para empezar este recorrido se puede llegar al parque desde varios puntos en metro: Marble Arch Station (esquina noreste), Hyde Park Corner Station (esquina sureste), Queensway Station (esquina noreste) y Knightsbridge Station (centro sur).
Si el tiempo acompaña recomendamos coger las bicis de alquiler de cualquiera de las estaciones del parque, que el precio son unos 2 euros por 24 horas . A nosotros nos encanta dar paseos por la zona del lago del centro e ir en busca de ardillas para darles de comer.
En la zona sur del parque está el Royal Albert Hall, un enorme teatro circular que es todo un icono londinense y que recomendamos entrar si vas con tiempo. Bajando la misma calle (Exhibition Road) llegas en unos 5 minutos andando a una zona de museos en los que están el Victoria & Albert Museum en el que siempre hay exposiciones muy interesantes, el Science Museum y el Natural History Museum.
Si vas justo de tiempo y tienes que elegir sólo uno nuestra recomendación es que te decantes por el Natural History Museum, donde puedes descubrir una increíble colección en aspectos desde botánica, pasando por zoología hasta paleontología. Nuestra parte favorita es la del mundo marino ya que somos muy fanes del submarinismo y siempre queremos conocer la vida que hay debajo del mar. La parte externa del museo también es una maravilla con una enorme fachada ornamentada de terracota.
Nota interesante: en Londres casi todos los museos son gratis. Así, como lo oyes, puedes empaparte de cultura y ver obras y aprender muchísimo por coste cero. Esto llamó mucho nuestra atención cuando llegamos por primera vez y nos dijeron que no había que pagar entrada para acceder a sitios como el Museo Británico (muy recomendable si vas con tiempo) y la National Gallery.
Para poner el broche de oro a tus días londinenses no olvides pasar por Camden Town, visita obligatoria de todo turista. Este es el mercado más famoso de Londres situado en la parte norte del centro junto al Regent´s Canal. El ambiente que se respira cautiva a todo el mundo con tiendecitas en las antiguas caballerizas en las que puedes encontrar desde antigüedades como mapas y catalejos hasta tiendas de ropa vintage de segunda mano, que por cierto tienen un éxito increíble.
Los mercados de comida en la calle y música para todos los gustos inundan las calles dando un rollo bastante alternativo y si puedes, visita esta zona un día entre semana ya que los fines aquello parece un hormiguero.
Lo que nunca puede faltar cuando vayas a Candem es uno de sus enooormes crepes, ¡a nosotros nos chiflan!, en especial el de la crepería que hay justo al lado de la estatua de Amy Winehouse.
Consejo para Candem: llévate efectivo. Es el único sitio de Londres en el que no aceptan siempre tarjeta. De todas formas hay varios cajeros dentro del mismo mercado en el que se puede sacar dinero sin comisión.
Por si no fías de sacar dinero en bancos de aquí te adelantamos que en todos los cajeros que ponga ¨free withdrawal¨ no cobran comisión, sea de la entidad que sean.
Tras haber visitado estos sitios ya puedes hacer ¨tick¨ en el mapa de lugares más típicos de Londres. Por supuesto esta lista podría alargarse mucho más, pero si vienes con el tiempo justo esto puede ser un buen ejemplo de ruta para seguir en tu visita londinense. Si tienes dudas o te gustaría saber más acerca de cualquier sitio escríbenos, ¡que vivimos por estos barrios! Nosotros encantados de echar una mano 🙂
Keep calm and enjoy London!
Si te ha gustado este post nos gustaría invitarte a que te pases por los dos artículos que te dejamos abajo, en los que te contamos con todo detalle qué hacer en otros destinos:
Guía de Roma en tres días
Guía de Nusa Penida (Bali, Indonesia) en tres días